
Sus manos se deslizaban bailando al son de los instrumentos, frágiles, suaves, livianas… pero se llenaban de fuerza en cuanto sus dedos tocaban las teclas del piano. Tuve la suerte de observarlas de cerca, se movían como si el viento las llevara, con una finura exquisita, hasta el delicado chasquido de sus dedos te conmovía...
De pequeño soñaba con ser una mujer. Su corpulencia, su estilo, su timidez... no le facilitaron el paso por la adolescencia, pero nos confesó que si miraba atrás en el tiempo sólo le invade un sentimiento de ternura. No ha conseguido ser una mujer, es toda una dama...
Más de 1800 personas salieron del auditorio en estado de shock, llenos de energía y pureza. Se oyó a un ángel y rozamos el cielo. No hablaré de su voz. Mejor escucharlo.
Me recuerda a Demmi Rouso......y a FAlete
ResponderEliminarsí, la verdad es que el look que llevaba esa noche era muy de falete, pero no hay color.
ResponderEliminarAntony Hegarty es una GRANDE con todas las connotaciones de la palabra
Qué bonito, lapita... Me hubiese gustado mucho compartir con vosotros esa noche de magia y canciones.
ResponderEliminarUn beso grande :)