domingo, 8 de marzo de 2009

ron naranja


El local estaba lleno de gente, copas en las manos y miradas buscando una diana con la que coquetear, o alternar si procede. Él estaba rodeado de bellezas, se sentía el más afortunado de los presentes, qué pena que fueran sus amigas, pensó. Juguetón cogió un trozo de naranja del vaso de ron, lo puso entre sus labios y lo mostró a una ellas. Sin pensarlo ésta lo mordió, divertida. Aun quedaba naranja en su boca, miró a la más bella y con una sonrisa accedió a su juego. Se acercaron, compartieron los restos de la fruta que pronto desapareció, pues su beso se prolongó con una fuerza que sorprendió a los espectadores, más aun a sus protagonistas. Un vaso estalló en mil pedazos. Él pensó que la liberación de tanta energía podría tener otra causa, más allá de la amistad. Ella que su embriaguez estaba latente, y que tenía que llevar cuidado para no tirar más copas al suelo, qué pena de ron.

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