
Terminó el verano y el cosquilleo volvió al estómago. Su madre le ayudó con el uniforme, su larga melena se recogía en un coletero y estrenaba zapatos. Llegó a la fila de su curso y lo buscó entre sus compañeros nerviosa, pero no lo encontró. “Quizás esté enfermo” pensó. Al llegar a casa rezó a su ángel de la guarda. Al día siguiente la noticia de su traslado la dejó helada. Lloró en silencio con sus compañeros, lloró con su madre en casa. No volvió a rezarle desde aquel día.
Un curso después cambió de colegio, colgó el uniforme y con su ropa estival se mezcló entre sus nuevos compañeros. Cuando se cruzaron, se miraron en silencio, segundos que parecieron horas…y sonrieron. Ella le mandó una carta de amor, la primera. Él le regaló lápices de colores, ella dibujó corazones. Bailaron y jugaron. Vivieron la aproximación a un beso. Todo acabó cuando al regresar del verano no se encontraron en clase. Otro traslado. Definitivamente se volvió atea.
Un curso después cambió de colegio, colgó el uniforme y con su ropa estival se mezcló entre sus nuevos compañeros. Cuando se cruzaron, se miraron en silencio, segundos que parecieron horas…y sonrieron. Ella le mandó una carta de amor, la primera. Él le regaló lápices de colores, ella dibujó corazones. Bailaron y jugaron. Vivieron la aproximación a un beso. Todo acabó cuando al regresar del verano no se encontraron en clase. Otro traslado. Definitivamente se volvió atea.
te prometo que es lo mejor que he leído en las ultimas 3 semanas.
ResponderEliminarque concisión , leche!!!
en tan pocas palabras un cuento precioso, me ha encantado.
Que tierno (lo de tierno suena a marica, pero no me salia otra cosa) y a la vez que final tan jodidamente maduro.
Me mola mucho el párrafo "el le regaló lápices de colores"....
es precioso Inrolling
Muchas gracias AmiJulio, me da penica no haberle dado ese beso, pero fue una historia muy tierna pese a mi corazó roto, por primera y no última vez.
ResponderEliminarQué chulo, nena! No te guardes en secreto cosas así; me alegro de que hayas permitido que las disfrutemos...eres renacentista, eh? tocando todos los palos, la ciencia y las letras; sólo te falta ser soldado (porque mujer de armas-tomar- ya eres)
ResponderEliminarAmén
ResponderEliminar